Un toque compasivo.
Atendemos a cada persona…en cuerpo, mente y espíritu…con respeto y dignidad.
La compasión es el fundamento de todo lo que hacemos. Escuchamos. Explicamos. Brindamos la clase de asistencia que emplea un toque humano.
En los centros de asistencia médica católica, los pacientes y residentes—junto a su familia—son antes que nada personas a las que hay que respetar y tratar con dignidad. Nuestra asistencia y cuidado se dirige a toda la persona—en cuerpo, mente y espíritu.
“Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; fui forastero y me dieron alojamiento; necesité ropa y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel y me visitaron".
"Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí". Mateo 25:35-36, 40